En el vórtice del inodoro
¿Sabes que quizá recuerdo El lado oscuro del corazón con esa mirada adolescente que hace de Ivanhoe el mejor libro del mundo? ¡Ay! ¡Otra vez con referencias a los libros! Es que no puedo evitarlo. Cómo explicar mejor lo torpe que puedes llegar a ser entre los 12 y los 17. Bueno, quizás al recordar que mi referente de empleo perfecto era "de mesera en una fuente de soda en patines" (así: la 'fuente de soda' en 'patines') y eso que no sé patinar. O cuando me esforzaba en corear una canción de Magneto que no recordaba por haberme pasado toda la tarde escuchando La Maldita... y Café Tacuba... Borrego, eso es perfecto: "me gusta La Lupita/ me gusta La Maldita/ me gusta oír Magneto cuando está mi noviecita..." o , pasando a la Quito de los noventa, los contrastes entre Mamá Vudú y Sal y Mileto con Tranzas y Tercer Mundo. Yo, como buena quinceañera, tenía todos los discos de los últimos y ni uno de los primeros, desde luego. Quién diría que a estas alturas de la vida iba a haber desechado mis tesoros de adolescente para quedarme con los cuatro de Sal y Mileto y la eterna promesa de estos chucchas de MV, con el Franz a la cabeza, para
darme su disco.
Pero de vuelta a lo... Y una y otra vez teniendo que regresar por mi mania de desviarme del objetivo, quiza debería quedarme sin ver Tango feroz para guardar la impresión y seguir imaginando que sería interesante...
¡Ah! Respecto a la música. La música tiene esa extraña capacidad que supera a las otras artes, de impactar a la primera, de transmitir en un efímero momento, lo que tres parrafadas y dos secuencias en video no conseguirían.
Y, ahora sí, descarga el agua y mira todo eso girar.
darme su disco.
Pero de vuelta a lo... Y una y otra vez teniendo que regresar por mi mania de desviarme del objetivo, quiza debería quedarme sin ver Tango feroz para guardar la impresión y seguir imaginando que sería interesante...
¡Ah! Respecto a la música. La música tiene esa extraña capacidad que supera a las otras artes, de impactar a la primera, de transmitir en un efímero momento, lo que tres parrafadas y dos secuencias en video no conseguirían.
Y, ahora sí, descarga el agua y mira todo eso girar.
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