Fémina infame
Ser mujer puede resultar una condición infame. Por ejemplo, si te embarazas (te embarazan), pues, si tienes el bebé... primero vomitas, luego engordas, luego pares, luego crías y ves descender estrepitosamente tus senos y, si a él le da la gana, ni te vuelve a ver, todo esto luego de hacerte sentir mierda.
Y si no lo tienes, tú eres la que tiene que aguantar que te crucifiquen en una cama de cirugía, te despatarren y te diseccionen sin heridas. Tú eres la que tiene que aguantar dolores, estragos y hasta infecciones secundarias; tú, la que tienes que tomar la decisión. Y luego, él puede venir y decirte que, si no hubieras abortado, él sería ahora mucho más feliz y su vida no se hubiera arruinado por la pena.
Ya, lo admito, soy cursi y sigo pensando que aún hay buenos tipos y matrimonios felices. Pero, seamos realistas, es mucho más fácil para ellos hacerse los giles o cansarse y olvidarse a los pocos meses. ¿Quién tiene que cargar siempre y por siempre con el peso de la decisión que se tome? La mujer.
Y si no lo tienes, tú eres la que tiene que aguantar que te crucifiquen en una cama de cirugía, te despatarren y te diseccionen sin heridas. Tú eres la que tiene que aguantar dolores, estragos y hasta infecciones secundarias; tú, la que tienes que tomar la decisión. Y luego, él puede venir y decirte que, si no hubieras abortado, él sería ahora mucho más feliz y su vida no se hubiera arruinado por la pena.
Ya, lo admito, soy cursi y sigo pensando que aún hay buenos tipos y matrimonios felices. Pero, seamos realistas, es mucho más fácil para ellos hacerse los giles o cansarse y olvidarse a los pocos meses. ¿Quién tiene que cargar siempre y por siempre con el peso de la decisión que se tome? La mujer.
2 comentarios
C .P.S -
L2112 -