Desarmada
Casi todo en la vida son desencuentros y decepciones. Casi siempre acabo desenmascarada en horribles momentos de asco profundo y furia implosiva que quiere aniquilarme. Entonces es cuando todo se vuelve un ex, un algo inexistente ya.
Pero hay algunas veces, unas pocas, muy pocas veces, en que el juego de azar nos muestra un rostro sonriente. Entonces es peor acostumbrada al desencuentro, resulta difícil manejar el encuentro y se siente a ratos un vaho de tensión que entorpece el cuerpo tanto como la palabra. Hay que recuperarse, ser cruel, fría, chica mala a la que no le quitan la espada. Pero la razón, la lógica a priori, la guardia en alto no logran destruir un brillo en lo profundo de los ojos.
Quizá eso fue lo que vio él hoy, cuando lo encontré en un riesgo calculado.
Pero hay algunas veces, unas pocas, muy pocas veces, en que el juego de azar nos muestra un rostro sonriente. Entonces es peor acostumbrada al desencuentro, resulta difícil manejar el encuentro y se siente a ratos un vaho de tensión que entorpece el cuerpo tanto como la palabra. Hay que recuperarse, ser cruel, fría, chica mala a la que no le quitan la espada. Pero la razón, la lógica a priori, la guardia en alto no logran destruir un brillo en lo profundo de los ojos.
Quizá eso fue lo que vio él hoy, cuando lo encontré en un riesgo calculado.
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