Blogia
phosphorus

Un rapidito

El sexo oral arrasa, supera a cualquier otra forma perversa (en el sentido freudiano de la palabra) que se quiera. Definitivamente, lo abarca todo. El sexo oral, con todo el poder de la lengua, de aquella de la Real Academia. Me enredo entre discursos, las palabras me derriten, me venzo y no venzo en el ritual de titileos sobre la pantalla. O venzo y no me doy cuenta por el silencio de su ausencia, la distancia.

Talvez por eso me agrada tanto que me lo diga: “Me estoy masturbando”. Río y siento que algo recorre mi espalda desde el cóxis y para arriba. Explota en mi cabeza en una ola de locura perversa. Me siento y me descubro más perversa que nunca, y gozo de escucharlo gemir, de imaginar sus movimientos: “Aún sigo excitado, tocándome, acariciándome, subiendo y bajando…”.

“Pensé en vos y siento mis pantalones apretados”. Contundente absoluto. Pago por ver. Orgasmo múltiple.

0 comentarios