temor
A veces, solo a veces, me desconcierta mi estupidez. No sé si es en ese momento en el que me atraviesa la conciencia social o algo así y me doy cuenta de lo idiota que resulto humillándome en continuo. Tal vez es que, en el fondo muy en el fondo solo soy un capullo quebrantado.
Pero hay veces, también las hay, en que me siento abrazada, querida.
Puede que también sea solo una impresión. En realidad, eso es lo más probable.
Sin embargo, me fascina sentir que alguien me observa y se pregunta por mí y no solo se lamenta porque no ha habido más sexo fresco o no ha sido publicado aquel sexo fresco del que sabe perfectamente. Talvez es que aún duele (y no me refiero a un dolor en el cuerpo) por la humillación que implica la madrugada.
Alguien a quien no conozco me ha escrito preguntando por mí. Quizás hasta lo conozco. No lo sé. A veces me gusta imaginar que es alguien a quien tengo al frente cada día. A veces me gusta imaginar que es una especie de enésima reencarnación de lo perfecto.
De lo único que estoy segura es de que no existe. ¡No existe! Porque si existiera, podría conocerlo y yo todo lo que toco, lo rompo.
Pero hay veces, también las hay, en que me siento abrazada, querida.
Puede que también sea solo una impresión. En realidad, eso es lo más probable.
Sin embargo, me fascina sentir que alguien me observa y se pregunta por mí y no solo se lamenta porque no ha habido más sexo fresco o no ha sido publicado aquel sexo fresco del que sabe perfectamente. Talvez es que aún duele (y no me refiero a un dolor en el cuerpo) por la humillación que implica la madrugada.
Alguien a quien no conozco me ha escrito preguntando por mí. Quizás hasta lo conozco. No lo sé. A veces me gusta imaginar que es alguien a quien tengo al frente cada día. A veces me gusta imaginar que es una especie de enésima reencarnación de lo perfecto.
De lo único que estoy segura es de que no existe. ¡No existe! Porque si existiera, podría conocerlo y yo todo lo que toco, lo rompo.
1 comentario
nef -
Sin embargo, creo que no todo está perdido. Y yo sigo cada mañana revisando tu blog, con la esperanza de que los buenos aplasten por fin a los malvados.